[Intro]
El palacio respira,
la piedra tiene pulmón,
cada arco guarda una sílaba,
cada fuente una visión.

[Verse]
Entramos sin abrir la puerta,
Zafra delante de mí,
las columnas eran costillas
de un animal sin morir.

El techo ardía con estrellas,
el agua hablaba al caer,
y cada sala repetía
lo que yo no quería saber.

[Pre-Chorus]
No estás buscando a una mujer,
me dijo el mármol con piedad,
estás entrando en una herida
que se disfraza de ciudad.

[Chorus]
El Palacio Respira,
me llama desde su interior,
con voz de siglos encendidos,
con boca de agua y dolor.
El Palacio Respira,
y yo respiro con él,
Granada late bajo tierra
y Zafra late en mi piel.

[Verse]
Vi manos tallando poemas,
vi reyes solos al caer,
vi niñas corriendo en patios
que nunca iban a envejecer.

Zafra miró las paredes
como quien mira su hogar,
pero en sus ojos vi una tumba
demasiado grande para llorar.

[Pre-Chorus]
Quise abrazarla contra el frío,
quise sacarla de aquel mal,
pero el palacio en su latido
me dijo déjala cantar.

[Chorus]
El Palacio Respira,
me llama desde su interior,
con voz de siglos encendidos,
con boca de agua y dolor.
El Palacio Respira,
y yo respiro con él,
Granada late bajo tierra
y Zafra late en mi piel.

[Instrumental]
Riffs como puertas de bronce,
violines sobre cristal,
guitarras moras en la sombra,
coros de piedra y temporal.

[Bridge]
Entonces comprendí despacio
que no podía separar
su rostro triste de las torres,
su voz del agua al brotar.

[Breakdown]
Respira, respira, palacio,
respira dentro de mí,
si soy poeta de tus sombras,
no me devuelvas al fin.

[Build-up]
El suelo empezó a moverse,
las fuentes dejaron de caer,
Zafra se volvió más alta
que una memoria de mujer.

[Chorus]
El Palacio Respira,
me llama desde su interior,
con voz de siglos encendidos,
con boca de agua y dolor.
El Palacio Respira,
y yo respiro con él,
Granada late bajo tierra
y Zafra late en mi piel.

[Chorus]
El Palacio Respira,
ya no me deja mentir,
si ella es la noche de Granada,
yo soy la voz que va a seguir.
El Palacio Respira,
su secreto puedo ver,
amar a Zafra es amar ruinas
que no quieren perecer.

[Outro]
El palacio respira,
la piedra tiene pulmón,
y yo salí de sus entrañas
con otra sangre en la voz.
